El Camino de Santiago está lleno de alojamientos que dan servicio al peregrino, una tradición que lleva teniendo lugar muchos siglos. Con el boom de la ruta jacobea a finales del siglo pasado, cada vez encontramos una oferta más variada en las localidades por las que pasan las rutas del Camino, siendo el alojamiento estrella para los peregrinos el albergue. Pero no solo de albergues vive el peregrino y es que a veces nos apetece (o directamente necesitamos) un poco de privacidad y horarios menos estrictos para hacer turismo o descansar, y para ello podemos alojarnos en multitud de hostales, pensiones, cámpings u hoteles.

Dónde dormir en el Camino de Santiago, como puedes comprobar, depende sólo de tus necesidades. Sin embargo el albergue es el alojamiento tradicional para el peregrino, encontrándose de dos tipos: públicos y privados. En los públicos no vamos a poder reservar, asignándose las plazas según orden de llegada y con preferencia para los peregrinos que llegan a pie, mientras que en algunos privados se puede llamar con antelación para avisar de nuestra llegada. En el albergue es necesario presentar la credencial del peregrino para poder alojarnos, y allí mismo nos la sellarán para que podamos seguir nuestra ruta. No te olvides los tapones, ya que vas a compartir sala con otros peregrinos y ten presente que alrededor de las 22:00 – 23:00 horas se apagan las luces, ya que lo habitual es comenzar a caminar con los primeros rayos de sol del día.

 

FUENTE: www.vivecamino.com

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